El porqué

2020, en pleno confinamiento de la pandemia, entre sentimientos de angustia, frustración, miedo y soledad ante la gestión de la organización de impacto social que lideraba, pensé "¿cómo lo estarán llevando mis colegas?".

Pregunté a varios cómo estaban; ellos, no sus organizaciones. Sus respuestas, similares a las que yo sentía, y sus posteriores comentarios de alivio al haber podido compartirlo, me llevaron a una revelación:

Hay un enorme necesidad en crear comunidad entre nuestros pares, entre agentes de cambio.

Necesidad de apoyo emocional, de crecimiento personal y profesional, y de, juntos, crear mayor impacto. Hablo de una comunidad, no de organizaciones, sino de personas.

Como agentes de cambio, no estamos acostumbrados a tener espacios para compartir, de tú a tú. Espacios donde poder aprender juntos y de nuestros pares, pero además, poder compartir situaciones y emociones que estamos pasando o hemos pasado.

La premisa de esta comunidad es que nuestro impacto solo será tan bueno como el impacto que logremos crear en nosotros mismos y en nuestros pares.

Visualizo el aprendizaje promovido por esta comunidad en tres partes:

  • Desarrollar una cultura de bienestar y autocuidado;

  • Aprender más sobre nosotros mismos para seguir nutriendo nuestras habilidades;

  • Crecer como personas para ser mejores líderes, y guiar a nuestros equipos y organizaciones que sigan cambiando el mundo en un mundo cambiante.

El "porqué" de esta iniciativa está claro.

El "cómo" se irá definiendo en comunidad.

Comencemos este camino hacia nuestro bienestar y desarrollo personal y profesional, donde cada nuevo miembro que se una sume a todos los demás.

Escríbeme. Me encantaría conocer tus pensamientos acerca de esta reflexión y esta comunidad. Crecemos y co-creamos juntos.