El significado de bienestar que los agentes de cambio debemos de entender

Tenemos la preconcepción equivocada de qué es el "bienestar". Empecemos por entender bien qué es para empezar a priorizarlo y practicarlo.

El bienestar es estar bien.

A veces, cuando hablo de que coimpacta busca cultivar el bienestar entre personas que trabajan para el impacto social, siento que el concepto de “bienestar” está muy ligado, en nuestras mentes, a cierto tipo de gente y cierto tipo de prácticas.

Hablándole a un compañero hace poco me dijo:

“Bienestar, vale. Pero ¿en qué sentido? Porque si me dices que trabaje menos y descanse más, yo te mando a la mierda” (con cariño, me lo dijo, por supuesto).

Nos reímos.

Pero me dejó con un sentimiento extraño. Lo exploré para entender qué era.

Entre otras cosas, pensé que mi compañero tenía un punto interesante: ¿qué quiero decir con “bienestar”?

Me di cuenta de que, si quiero promover el bienestar, tengo que aclarar el concepto para que todos partamos desde la misma base.

Qué es el bienestar

El bienestar es estar bien. Así de simple y así de directo.

Bienestar: Estado de la persona cuyas condiciones físicas y mentales le proporcionan un sentimiento de satisfacción y tranquilidad.

Lo opuesto de “estar mal”. A nivel mental y emocional, esto incluye un amplio espectro que va desde depresión, burnout y estrés crónico, hasta incomodidad, apatía y la languidez).

¿Promover mi “bienestar” es “trabajar menos y descansar más”, como temía mi compañero?

Puede serlo, sí. Si es lo que tu cuerpo y mente necesitan. Pero pueden ser muchas otras cosas y en diferentes aspectos de nuestra vida.

El bienestar es autoconocimiento.

El cultivar y promover nuestro propio bienestar se basa en conocernos a nosotros mismos.

Es:

  • entender qué me gusta y qué no;

  • qué me llena de energía y qué me drena;

  • qué siento cuando estoy llegando a mi límite (para poder hacer algo antes de llegar);

  • qué necesito en diferentes momentos del día/semana/mes…

Parece evidente conocer esto de nosotros mismos, pero requiere de que nos observemos con atención e intención.

El bienestar es equilibrio

Se habla, por lo general, de 5 tipos de bienestar. Cultivar un bienestar integral yace en mantener un balance en el cuidado y atención de cada una de ellas.

  • Bienestar emocional: atención plena (estar presente), pensamiento positivo no-tóxico, resiliencia, dominio de emociones para lograr la tranquilidad mental.

  • Bienestar físico: el funcionamiento del cuerpo a través de una alimentación saludable y buenos hábitos de ejercicio.

  • Bienestar social: la capacidad de comunicarse, desarrollar relaciones significativas con los demás y mantener una red de apoyo.

  • Bienestar en el lugar de trabajo: perseguir tus intereses, valores y propósitos con el fin de ganar significado, felicidad y enriquecimiento profesional.

  • Bienestar de la sociedad: participar activamente en una comunidad próspera, la cultura y el medio ambiente.

Quienes trabajamos en impacto social tenemos estos dos últimos (sobre todo el último) bastante “cuidados”, pero ¿qué pasa con los demás?

El bienestar es variado.

Lo que te hace estar bien viene en distintas formas.

¿Estar sol@ leyendo un libro, o pasar la tarde con amigos?

Todo depende. “¿De qué depende?”, como decía Jarabe de Palo.

De ti, de tu cuerpo, de tus gustos, de tu cultura, de tu estado emocional, de tu contexto, de tu momento vital, de tus objetivos, de tus prioridades...

Ciertas acciones aportan al bienestar de todos nosotros en general, por temas fisiológicos o bioquímicos. Pero aún en esto, uno tiene que determinar qué significa “dormir bien”, “comer sano” o “hacer ejercicio” para mí y mi bienestar.

Cada uno logra estar bien mediante una combinación personal de distintas acciones.

El bienestar es estar presentes.

Para saber si estamos bien, debemos de estar presentes, escuchándonos, sintiendo nuestras emociones y entendiendo lo que nos dice y pide nuestro cuerpo y mente.

Si el concepto de “escuchar a mi cuerpo” nos parece extraño, lo podemos entender como cuando “escuchas a tu cuerpo” y detectas que tiene hambre o sed. Así, pero con otras emociones y necesidades.

Estar presentes en nuestra mente y cuerpo, nos permite identificar cómo se sienten y qué necesitan para poder hacer algo al respecto.

El bienestar es un proceso constante.

No es una meta a la que llego, me quedo ahí y ya. No.

El bienestar hay que cultivarlo cada día, dedicarle tiempo, modificar hábitos, aprender nuevas habilidades, probar distintas formas, y modificarlas según crecemos y evolucionamos.

No siempre es fácil. Sobre todo, cuando trabajas en crear impacto social.

Por eso, existe coimpacta.

Para ser tu compañera de viaje en este proceso constante de cultivar tu bienestar y crecimiento. Para darte información, ofrecerte herramientas y abrir espacios donde aprender sobre ti mism@ y retarte a seguir evolucionando.

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El bienestar es conocernos, estar presentes y dedicar tiempo para que, mental, emocional y físicamente, estemos bien.

Y si eso conlleva trabajar, algunos días, un poquito menos y descansar un poquito más, que ¡así sea! Porque ¿sabes qué? Estar bien, además de sentirse increíble, aumenta la productividad (y por ende, nuestro impacto).

El bienestar entre agentes de cambio es estar bien para poder seguir dando lo mejor a los demás.

Acción

Empieza a comprender qué es para ti el bienestar. Obsérvate, escúchate, conócete, dedícate tiempo.

¿Qué te llena y qué te drena? ¿Qué te da alegría y qué te pone a la defensiva? ¿Cuáles son las emociones que experimentas con más frecuencia? ¿Cuál es su mensaje?