El impacto social empieza por impactarnos a nosotros

Parece un cliché. Pero es cierto.

No podemos ayudar a los demás si no estamos bien nosotros primero.

Muchos de los que trabajamos en generar impacto social, sentimos que no es necesario trabajar en nosotros mismos porque vemos cómo viven las personas que tienen verdaderas carencias y necesidades. "Nosotros somos unos afortunados" nos decimos, "tenemos todo lo que podríamos necesitar." ¿No?

No.

Nosotros también debemos de buscar maneras para cuidarnos física, mental y emocionalmente: descansar mentalmente, trabajar nuestras emociones, gestionar nuestro estrés, desarrollar nuestras habilidades técnicas y emocionales...

Porque aunque sí sea verdad que estoy mejor que muchas personas cuyos derechos son sistemáticamente vulnerados, y aunque parecería incluso egoísta dedicarme tiempo a mí, ese acto "egoísta" (¡el autocuidado y desarrollo personal no es egoísta!) acabará repercutiendo positiviamente en los demás.

Porque, al ser la mejor versión de mí mismo, le podré dar lo mejor a los demás.

Impáctate a ti para impactar a los demás.