La sombra de la empatía que todo

profesional de impacto social debe conocer

La empatía es necesaria para generar impacto social. Pero como todo, en exceso, puede tener sus riesgos e inconvenientes. Para seguir creando impacto, debemos conocer su sombra.

La empatía también tiene su sombra.

Y más aún, cuando trabajamos en impacto social.

Un exceso de empatía puede llevarnos a desgastarnos y desconectarnos, de nosotros mismos y de nuestra causa.

[Antes de nada: No. La solución a esta sombra no es reducir nuestra empatía.]

Una fortaleza ¿con sombras?

La primera vez que escuché sobre un posible efecto negativo de la empatía fue hace un par de años, cuando hice un test de inteligencia emocional.

Como era de esperar, los niveles de empatía me salían MUY altos, lo cual me pareció positivo y coherente con mi profesión de impacto social.

Cuando leí el reporte con el análisis de mis resultados, me sorprendió ver que donde salía mi puntuación de empatía había un asterisco.

“Sobrepasado”, decía: “puedes sobrepasarte en cualquier cosa, incluso en una fortaleza”. Continuaba con una lista de formas en las que un “exceso de empatía” afectaba negativamente a mi persona y a mi rol como líder de impacto social.

Desde entonces, he confirmado, a través de estudios al respecto y observándome a mí misma, que, en efecto, incluso una fortaleza como la empatía, tiene sus sombras.

Qué es la empatía

La empatía es la habilidad y la disposición de tomar en cuenta y ser sensible ante las necesidades, sentimientos y perspectivas de otras personas.

“La empatía forma parte de la inteligencia emocional y se vincula con otros valores como la compasión y el altruismo. Es opuesto al egoísmo y a la antipatía" - Concepto

Implica la escucha activa, la comprensión, la solidaridad y la tolerancia.

Mientras que hay personas que nacen con una empatía elevada, se trata de una habilidad que puede desarrollarse. Además, es una habilidad que se muestra e impacta tanto en el plano personal como en el profesional.

Se suele clasificar la empatía en tres categorías:

  1. Empatía afectiva o emocional: capacidad de contagiarse de las emociones que otra persona siente y poder comprenderlas y sentirlas como propias.

  2. Empatía cognitiva: capacidad de comprender intelectualmente la postura de otra persona, “poniéndose en sus zapatos”, sin involucrar el aspecto emocional.

  3. Empatía compasiva: capacidad de ser empático con otra persona y mostrar una predisposición para la ayuda. Es el tipo de empatía que pasa a la acción.

Beneficios de la empatía en el trabajo de impacto social

La empatía es una fortaleza y habilidad necesaria en el trabajo de impacto social. La capacidad de comprender, relacionarse y motivar a otra persona es fundamental en nuestra línea de trabajo.

Algunos de los beneficios de la empatía, especialmente relevantes en el trabajo de impacto social, son, entre otros:

  • La facilidad en relaciones personales y de conectar con otras personas;

  • La capacidad de ver una situación desde una postura o perspectiva diferente a la propia, pudiendo ser más objetivos y justos;

  • El respeto de las opiniones de otros y dejar de lado prejuicios o estereotipos;

  • La comodidad de trabajar en equipo y ser catalizadores para alcanzar objetivos comunes;

  • La búsqueda y capacidad de conciliar, conectar y resolver de forma pacífica.

La sombra de la empatía

Resulta que hay tal cosa como “exceso de empatía” y que hay consecuencias potencialmente negativas.

El exceso de empatía puede afectar otras áreas de nuestra inteligencia emocional:

  • Dependencia emocional;

  • Incapacidad o renuencia a diferenciar tus necesidades y emociones de las de los demás;

  • Falta de honestidad o transparencia: no decir la verdad cuando sabes que puede hacer daño a alguien;

  • Evitar conflictos;

  • Incapacidad de toma de decisiones difíciles (aquellas que pueden afectar negativamente a otros);

  • Apego disfuncional a otros - estás tan abrumado por las emociones de los demás, que no puedes funcionar.

Estos riesgos son generales a todos los profesionales.

Pero aquellos de nosotros que trabajamos en impacto social, tenemos un riesgo adicional: el desgaste por empatía.

El Desgaste por Empatía

El Desgaste por Empatía o Fatiga por Compasión (Compassion Fatigue, en inglés) puede darse cuando personas con altos niveles de empatía son expuestas al dolor de otras personas.

Cuando trabajas en crear impacto social, estos dos elementos son una constante. Por lo que el riesgo de padecer desgaste por empatía es elevado.

“Los profesionales que trabajan con víctimas de situaciones traumatizantes o en situación de crisis son propensos a sufrir este tipo de desgaste, padeciendo un profundo sentimiento de compasión y empatía por la persona-cliente que sufre. Este sentimiento compasivo va acompañado por un fuerte deseo de resolver el dolor ajeno o resolver sus causas. [Estos sentimientos] pueden llevar al profesional a un estado de decaimiento físico, emocional y mental.” - M. E. Cuartero

Algunas de las consecuencias del Desgaste por Empatía son:

A nivel conductual: evitación de los clientes, absentismo, consumo de psicofármacos, retraimiento, dificultades para separar la vida personal de la laboral.

A nivel afectivo: rabia e irritabilidad, desgaste y agotamiento emocional, deterioro significativo de la capacidad empática, experiencia negativa del mundo externo, dificultades para la tolerancia de emociones fuertes.

A nivel somático: agotamiento físico, insomnio, migraña, disminución de la respuesta inmunológica, aparición de la tendencia hipocondría, depresión.

A nivel cognoscitivo: exagerado sentido de la responsabilidad, dificultades para tomas decisiones, tendencia a olvidar, descenso del compromiso con el cliente, deterioro de la auto-imagen, deterioro de la capacidad empática, miedo irracional.

Evitar el Desgaste por Empatía

La respuesta a estos riesgos no es disminuir nuestra empatía compasiva. Al contrario, debemos de seguir usando los beneficios de nuestra fortaleza para crear más y mejor impacto social.

“Si la compasión no te incluye a ti mismo, está incompleta” - Jack Kornfield

Mientras, por nuestro bien y el de nuestra causa, tenemos la responsabilidad de aprender a prevenir el desgaste por empatía.

Desarrollar prácticas de autocuidado3 contribuye a mejorar nuestra resiliencia. Además, debemos aprender a gestionar nuestra empatía. Esto es, aprender a poner límites y a distinguir entre qué emociones son mías y cuáles no, entre otras cosas.

[Participar en el taller coimpacta sobre “técnicas de gestión de empatía]

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La empatía es una habilidad necesaria en la humanidad y en el trabajo de generar impacto social. Pero como todo, en exceso y sin límites, tiene sus potenciales inconvenientes.

Sólo al visibilizar y atender las sombras, logramos sacar todo lo mejor de una de nuestras armas más poderosas.

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