Somos seres emocionales que razonan (no al revés)

Los seres humanos actuamos primero desde las emociones y luego razonamos.

Para poder entender y gestionar nuestras (re)acciones, debemos reconocer nuestras emociones, detectar cuándo surgen y cómo actuamos cuando tenemos ciertas emociones.

Acepta todas tus emociones sin juzgar. No hay emociones buenas o malas. Lo que puede ser potencialmente dañino, para ti y para otros, es no reconocer o reprimir nuestras propias emociones, lo que nos lleva a actuar de forma reactiva y sin autocontrol.

Y tú, ¿le das importancia a tus emociones? ¿Te das el tiempo de reconocerlas, nombrarlas y aceptarlas sin juzgarlas?